viernes, 3 de diciembre de 2010

AUTE TAMBIÉN SABE DE MITOS

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El cantautor Luis Eduardo Aute ha publicado un nuevo disco,Intemperie, que recoge la canción "Atenas en llamas".
Aquí tenéis su letra.disfrutadla.Espero vuestros comentarios...

Caía una noche de Mayo
sobre el Lykavittos,
cenábamos en tu terraza
con todos los Mitos...

Y arriba, la voz de Vasilis
desde la azotea,
hablaba, tras largos ronquidos,
con Zeus y Atenea.

Y abajo, saciando con ouzo
la sed de Dionisos,
llorábamos por las elipsis
de la Historia en los frisos

con lágrimas de ira callada
frente a la impostura
de quienes hicieron del robo
su genio y figura...

Y Atenas en llamas, y Atenas en llamas...
contra un Occidente narciso e insolente,
rompiéndose a trizas...
Atenas ardiente
a veces sueña que va a renacer
de sus cenizas.

Y, hablando, nos dio como un rapto
por la antigua Europa
que ya no va a lomos del Toro
sino de la tropa

que marcha pisando las ruinas
de la inteligencia
del mármol que está a la intemperie
de la decadencia.

Y en sueños, al cielo nos fuimos
como Prometeo
en busca del Fuego Sagrado
del Caos y el cabreo...

Y así, una Pequeña Columna
de locos y artistas
se alzaron con fuego en tu Barrio
de los Anarquistas.

Y Atenas en llamas, y Atenas en llamas.



domingo, 28 de noviembre de 2010

A VUELTAS CON HESIODO.

UN CAOS SERÍA LA MITOLOGÍA GRIEGA SIN EL BUENO DE HESIODO...
PASEMOS A CONOCERLO, UNA PEQUEÑA AYUDA.

miércoles, 20 de octubre de 2010

OS INVITO A PARTICIPAR EN LA MIRADA GRIEGA

DESCUBRE LAS LETRAS DEL ALFABETO GRIEGO EN EL MUNDO QUE TE RODEA Y PUBLÍCALAS EN

EL SIGUIENTE ENLACE

AVERIGUA QUÉ RETRATA LA IMAGEN



¿Quién lo pintó? ¿Qué pintó?

Espero vuestras respuestas ...

jueves, 14 de octubre de 2010

martes, 21 de septiembre de 2010

ODISEO Y SUS MUJERES.

Aunque nombrar a ODISEO supone una referencia inexcusable a su fiel esposa Penélope, otras hubo que gozaron de sus abrazos, diosas y también mortales. En el caso de las divinas, sus nombres propios hacen alusión a sus grandes deseos de retenerlo, así CALIPSO, que escondido lo retuvo durante siete años en esa isla de características paradisiacas.Ella juventud eterna le prometía, pero el héroe que su belleza alababa no pudo olvidarse de su esposa, que en Itaca le esperaba.La otra, CIRCE, la maga, mas su magia de poco le sirvió. Su pócima del olvido nada consiguió con nuestro héroe,mas sí que encantó a pintores como Waterhouse que en tres momentos llega a plasmarla.

Y si quieres conocer a la mortal que se prenda de Odiseo y a la que él dedica estas palabras:" οὐ γάρ πω τοιοῦτον ἴδον βροτὸν ὀφθαλμοῖσιν, οὔτ᾽ ἄνδρ᾽ οὔτε γυναῖκα·"el canto VI de la Odisea te ayudará, de momento que la imagen te guíe....

jueves, 18 de marzo de 2010

CONOCIENDO A JULIO CÉSAR.

viernes, 26 de febrero de 2010


RETRATO DE HELENA.
Seguimos viviendo (con variantes y ramificaciones) de muchos mitos que surgieron en la Antigüedad clásica, que continúa siendo -y lo fue más hasta no hace mucho- una de nuestras fuentes nutricias. Tal es el caso del sólo semiacertadamente llamado mito de Helena de Troya, que más bien debió llamarse Helena de Esparta (al fin y al cabo, Paris la rapta en Esparta para llevarla a Troya, incumpliendo las leyes de la hospitalidad del rey Menelao, marido de Helena).Pudo, incluso, llamarse Helena de Egipto, si creemos la versión de que a Troya tan sólo llegó un eidolon, una imagen de la hermosa Helena (acaso un doble) en vez de la Helena real, menos o distintamente infiel entonces .
Quien se interese por este rico y complejo mito -que ni mucho menos se agota en las fuentes más clásicas, los poemas homéricos y La Eneida virgiliana- hará muy bien en leer un libro donde el saber se vuelve complejidad y amenidad a la par. Se llama El mito de Helena. Imágenes y relatos de Grecia a nuestros días de Maurizio Bettini y Carlo Brillante, recién traducido en la editorial Akal. Mito de la belleza superior a todo, gran emblema por ello del esteticismo finisecular y aún del cine peplum (por ejemplo con la sugestiva Hedy Lamarr) Helena nos lleva a la idea, firmemente asentada en el subconsciente occidental, de la belleza maléfica, pero embriagadora y poderosa. Helena arruina Troya (según la versión tradicional) pero no es menos verdad que, cuando la hija de Leda y hermana de los bellos Dióscuros, pasea por las desoladas almenas de la ciudad, que será destruida por su causa -como en el soneto de Julián del Casal o en los varios lienzos del simbolista Gustave Moreau, enamorado del tema- los defensores del sitio, entre los cadáveres y el natural espanto, no ven a la mujer que debieran odiar por ser la causa directa de sus males, sino que se quedan boquiabiertos y deslumbrados ante una belleza que no es de este mundo. Nace el mito de la femme fatale y por qué no -aunque es más frecuente en masculino- el de la bella tenebrosa, la mujer maléfica y bellísima que se mueve entre el abismo de la gloria terrenal (para quienes la aman) y el descalabro absoluto al que su propia belleza conduce a quienes no se guían por una docta prudencia. Nos deleitamos ante el maravilloso y marmóreo perfil del Retrato de Helena (1819) del gran neoclásico Antonio Canova, pero sentimos mejor la ambigua inquietud con que la caracterizó Goethe, si miramos con atención el lienzo prerrafaelita de Frederick Sandys, Helena, de 1867, porque en él se hace evidente (con un mohín, quizá de enfado o de duda) el plural ingrediente que compone el mito de la mujer fertilizante, pero cruel, narcisista, atenta sólo a la propia satisfacción de su beldad. La Helena que abandona a Menelao por el bello Paris, que a la muerte de este en la guerra que ella causa, se casa con su joven hermano Deífobo, y que, según menos extendidas versiones, acaso está en Egipto, solazándose, pese a tanta desdicha, con el rey Proteo que la cuida, hasta que (locuras del destino) 17 años después retorna con su marido Menelao, que le perdona
¿Viven aún las mujeres -bastantes hombres creen que sí- en el mito glorioso de la belleza devastadora y cruel, casi sin alma? ¿O el mito femenino de Helena es incomprensible hoy sin el mito de Paris, galán y narciso, bello tenebroso, amor y muerte, que nunca ha dejado de fascinarnos? Está al lado mismo, ahora.

LUIS ANTONIO DE VILLENA (EL MUNDO)

jueves, 11 de febrero de 2010

Una vez que hemos visto donde vivían los romanos, queremos conocer cómo distribuían su tiempo¿cuándo trabajaban? ¿Cuándo acudían a los baños públicos?.....para ello esta presentación es muy oportuna:

martes, 26 de enero de 2010

LÍRICA GRIEGA PARA TODOS